Más bueno que el pan

Por Fran

Es posible que muchos otros alimentos sean mejores que el pan. Pero cómo negarle el espacio a uno que ha sido tan importante en la historia de la humanidad.

Prácticamente todas las culturas y civilizaciones que domesticaron las semillas de algún cereal pudieron producir la masa necesaria para crear su propio pan en las más diversas variedades. Así, en América tenemos: las arepas en Venezuela y Colombia; el pão de queijo o pan de queso en Brasil; y el pan de muerto en México. En Europa, el famoso pan francés de los galos, el pan de ajo de los italianos y el pan de cerveza de los nórdicos. Mientras que en Asia tenemos el mantou chino y el naan, tradicional de varios países del Sudeste Asiático y Medio Oriente. Por lo tanto, más que un alimento básico, el pan también es un signo de identidad cultural muy presente en el día a día de las personas.

Lamentablemente nuestro amor por este alimento también ha traído consecuencias para el mundo moderno, especialmente en sociedades como la chilena, donde gran parte de su población vive de forma sedentaria. Pero al parecer el conflicto no es con el pan en sí mismo, sino la cantidad de sodio que éste trae, causando problemas de hipertensión. Por esta razón, la OMS (Organización Mundial de la Salud) ha recomendado a los países disminuir sus niveles de sal. En Chile esta medida se ha comenzado a implementar en el pan batido (o marraqueta) y en la hallulla, por ser los más consumidos por la población.

Fuera de esta triste realidad, como mencionaba en un comienzo, el pan ha sido nuestro más fiel compañero, siendo además fruto de identidad y materia de la cual cada día los hombres, ricos y pobres, sacian su hambre.

En nuestra larga y angosta faja de tierra también es posible encontrar panes de los más diferentes nombres, formas, olores y colores. En lo personal, me encantan cada uno de ellos y cada vez que pruebo uno nuevo lo agrego a mi lista de panes favoritos. De hecho tengo el sueño de un día viajar por el mundo entero probando la mayor cantidad de pan que pueda, ojalá con deliciosos acompañamientos.

A continuación les dejo una lista de algunos panes tradicionales que se comen en nuestro país, con una pequeña descripción para que, si son animados, los preparen en casa.

  1. Churrascas: Las conocí en Linares, pero al parecer también son comunes en otras partes de la zona central y norte. Es un pan muy simple y sabroso. La masa se prepara sólo con harina de trigo, agua y sal (poquita sal, recuerden) y se cuece a las brasas sobre un parrilla. Al menos en Linares las venden en carritos en la calle y locales pequeños. Les puedes agregar pebre u otro aderezo y también hay quienes las preparan con queso tipo sánguche. Esas, me mataron.
  1. Tortilla al Rescoldo: Ya no son tan comunes porque su preparación no es tan simple, no por los ingredientes, sino por la cocción. Lleva harina de trigo, agua, sal (no olviden, poquita) y harta grasa animal. Algunas veces lleva chicharrones, pero si no, es igual de rica. Su particularidad es que está cocida con el calor de la ceniza que queda del fuego. Una vez preparada la masa se introduce en la ceniza y se espera el tiempo necesario hasta que esté lista para volver a colocar otro poquito de grasa como mantequilla o aceite de oliva (ñami). Por lo general. son de gran tamaño para que pueda comer toda la familia.
  1. Sopaipilla: Son las típicas que los santiaguinos y porteños comen de mañana y tarde en los carritos de la calle. Las que conozco bien llevan harina de trigo, zapallo, agua y sal. Sin embargo, en el sur es común que sean blancas porque no llevan zapallo; ambas son igual de ricas. A diferencia de los panes anteriores, éstas son fritas, lo que las hace muy sabrosas.
  1. Picarones: Crecí con ellos y son un evento esperado para la familia cada invierno. Se parecen a las sopaipillas en cuanto a ingredientes y cocción, pero la diferencia es que estos no llevan sal (punto a favor), ni agua  y la cantidad de zapallo supera a la de harina. Su particular forma con un hoyito en el medio los hace realmente únicos. Cabe decir que hay quienes los preparan “pasados”, es decir, picarones que se pasan o calientan en chancaca, los que tradicionalmente se sirven como postre. Cuando chica los odiaba, pero hoy tienen su encanto.
  1. Milcaos: Si hay algo de lo cual los chilotes saben muy bien, es de papas. Por eso crearon este pan tan sabroso, ideal para los días de lluvia. Sus ingredientes son papa cocida, papa rallada, manteca y sal. La mayoría lleva chicharrones, pero también he probados algunos que no y siguen siendo igual de ricos.
  1. Chapalele: Famoso por ser ingrediente del curanto, pero que solo también resalta por su sabor y textura. De hecho, los chilotes debiesen hacerle su propia canción. Los ingredientes son papa cocida, harina de trigo, sal y aceite.

Cabe señalar que la mayoría de estos panes fue producto de las necesidades alimentarias de nuestros ancestros que trabajaron en el campo como son las tortillas al rescoldo y las churrascas, y expresión del mestizaje entre indígenas y españoles como son el milcao y el chapalele. Y aunque hoy no son el mejor complemento para quienes viven de manera sedentaria o pretenden bajar de peso, sin duda son una experiencia culinaria que debemos probar. Porque, al fin y al cabo, ¿qué tantas cosas hay más buenas que el pan?

P.d: Si conocen más panes que merecen ser nombrados, coméntenlos por favor!!!

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