Tardes de Dibujo

Por.- Fran

¿Te imaginaste alguna vez dibujar a una persona desnuda, cual Goya a su Maja? Yo que nunca imaginé siquiera estar en un taller de dibujo, esta fue una experiencia totalmente nueva, tanto por el acto en sí mismo de dibujar, como por el contexto: modelo en vivo desnudo, en un espacio con más dibujantes, todos concentradísimos en su croquera.

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Algo así es Tardes de Dibujo

Esta experiencia la viví en Tardes de Dibujo, un espacio creado en Valparaíso por la artista plástica Bettiana Castro. Como lo cuenta ella, la idea nació de la casualidad: “Trabajando en Valparaíso me encontré con una persona que andaba buscando un lugar para poder dibujar con modelo vivo, y no había; era un extranjero que estaba pasando un tiempo en la ciudad. Ahí se me ocurrió comenzar a hacerlo yo. Me contacté con una chica que venía llegando de Australia y que contaba con la experiencia del modelaje en vivo. No partí sola, sino con ella que tenía la experiencia de cómo se manejaba la idea de las poses y sus tiempos”.

De esta manera, desde hace dos años, Bettiana organiza cada jueves en el Centro Cultural IPA este taller al que describe como: “un espacio de encuentro donde las personas que asisten pueden compartir sus técnicas, sus formas de expresar, sus visiones con respecto al dibujo y que no quede como algo aislado, sino que sea algo compartido”. Para la artista lo importante no es el dibujo final, sino el proceso que significa la observación en forma grupal, lo que ayuda a enriquecer al dibujante.

En términos generales, el taller consiste en que uno o más modelos por sesión (mujeres u hombres) realizan poses en el orden de uno, tres, cinco y diez minutos. Son poses cortas a propósito, que cumplen el objetivo de presionar al dibujante a soltar la mano, a dejar de lado lo racional de estar pendiente de la línea perfecta y las proporciones. La idea es que se le dé más espacio a la intuición. Al principio esto resulta estresante porque quieres captar toda la imagen, pero luego ya empiezas a soltar, a liberar, hasta que con la práctica se logra captar la totalidad sin detalles, cuenta Bettiana.

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Croquera, lápiz y observación, todo lo que necesitas.

Si bien el taller no es exactamente una clase de dibujo, de todas formas los dibujantes pueden ser guiados por la artista, especialmente aquellos que no poseen técnica y sufren la timidez de no participar de actividades como ésta por no saber nada, como era mi caso.

“No todos quieren recibir información, si me la piden accedo a explicar y a dar consejos. Esto no es una clase donde yo enseño dibujo, sino una instancia para que la gente dibuje. Pero también soy profesora de artes visuales y puedo dar algunas técnicas. Si eres tímida, nadie va a ver lo que estás haciendo, al menos que tú lo quieras compartir. Al terminar de dibujar, te pregunto cómo te fue, como te sentiste, y si necesitas algún tipo de guía. Es bueno que alguien te guíe en el dibujo, pero también que cada uno tenga su estilo”.

Los modelos

Para personas comunes y silvestres como uno, dibujar a otro desnudo está completamente fuera de lo cotidiano. Esta no es una actividad de tiempo libre muy común, lo cual hace a Tardes de Dibujo una instancia muy novedosa e interesante. Además llama la atención el profesionalismo que se busca, porque la propuesta no pasa sólo por el dibujo, sino también por la capacidad de los modelos de posar con naturalidad y mantenerse quietos los minutos esperados. Sobre eso Bettiana cuenta que al principio “el requisito era gente de teatro, danza o deporte, gente que tuviera control sobre su cuerpo. Con ellos las posturas eran bien teatrales. Luego los mismos dibujantes pidieron contratar a gente del diario vivir”.

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Aparte de los modelos profesionales que se buscan y varios amigos que aceptan la experiencia, también están los propios asistentes, que de ser dibujantes pasan a ser dibujados, lo cual no es algo aislado, sino muy común que ocurra. Para la artista esto se explica por lo cómodos que se sienten al dibujar, permitiendo también ser dibujados, algo que los ayuda a mirar y observar desde el otro lado.

En relación a lo que se podría pensar sobre la erotización del cuerpo, Bettiana señala que “cuando estás dibujando te das cuenta que puedes poner un cuerpo humano al lado de una vasija. El desafío es el mismo, captar la forma, pero mucho más difícil”. Desde mi experiencia puedo decir que cuando apenas tienes un minuto para dibujar algo, difícilmente te preocupas de imaginar cosas más allá que lograr terminar eso que va quedando en el papel. Es todo un desafío.

En general los asistentes son personas que tienen trabajos fijos y el dibujo viene a ser una forma de escape. Por eso para algunos, Tardes de Dibujo es una actividad que suelen priorizar y rara vez se ausentan. Pero también porque es algo más que un espacio para ir a dibujar, también es para compartir y conversar, ya sea del dibujo u otros temas de interés, en un bar con una cerveza, o en celebraciones especiales como fue el pasado mes por los dos años de existencia del taller. Esto ha generado un grupo de amistad, incluso algunos han llegado a encontrar su media naranja en estas tardes de dibujo.

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Los dibujantes en acción.

Por lo tanto Tardes de Dibujo está abierto a todos quienes desean experimentar en esta forma de expresión. La idea es pasar un rato agradable en un ambiente de humildad, donde todos los puntos de vista son respetados, donde la perfección no existe, sino sólo la libertad de observar, expresar y compartir.

Para Bettiana todo esto ha significado un encuentro con gente con quien hablar de arte, un espacio para aprender desde los conocimientos de todos, un cable a tierra para volver a conectarse con lo que por un tiempo había dejado de lado, como eran el dibujo y la enseñanza. Algo muy bonito que espera seguir haciendo.

¿Para mí? Toda la una revelación. No podía creer de lo que era capaz, si yo sólo dibujaba monitos de palo, y entonces me encontré dibujando un cuerpo humano, desnudo. Fuí descubriendo lo difícil que era, el impulso a conseguir las proporciones, la perfección, y lo liberador que es dejarse llevar  por la percepción de lo general y no los detalles. Fue un excelente ejercicio que me encantaría volver a repetir. Para quienes están en Valparaíso, se los recomiendo totalmente.

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Mis dibujos. 1% talento, 99% trabajo. Sólo la práctica hace al maestro.

¿Te interesó este artículo sobre Tardes de Dibujo y te encnataría vivir la experiencia? Bien, entonces aquí están las coordenadas para asistir.

Lugar: Centro Cultural IPA, Condell 1349, Valparaíso, Chile.

Horario: 19:30 horas.

Requisitos: Croquera, lápiz o el material que más te acomode para dibujar.

Habrá: Modelo vivo, música ambiental y café con galletitas para el break. Al terminar el taller posiblemente terminen en un bar de subida Cumming.

Valor: $5.000

Contacto: tardesdedibujo@gmail.com

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2 thoughts on “Tardes de Dibujo

  1. yo soy modelo vivo y he participado en talleres en santiago. la experiencia para quien dibuja y para quien posa es enriquecedora, no sabes lo mágico que es educar la vista para traducir de 3d a 2d, un ojo no común que se logra con esta experiencia.

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